Domingos: 10am (EN) | 12pm (ES)

Sobre Nosotros

Bienvenidos
Descubre más sobre quiénes somos y en qué creemos

Nuestra Visión y Misión:

Pneuma Church existe para mostrar el amor de Dios a cada persona,
afirmar la identidad de hijo en cada creyente, y hacer de cada creyente un discípulo con mentalidad generacional para expandir el Reino de Dios.

LAS 4 COSAS QUE HACEMOS AQUÍ

3

Vivir a propósito

Growth
Track
4

Marca la Diferencia

El Dream
Team

5 Fundamentos No Negociables

Una experiencia de adoración apasionada e intima, que establece una plataforma para que las personas tengan un encuentro cara a cara con Dios

Un mensaje poderoso y practico de la Biblia.

Manifestar el amor de Dios a un mundo moribundo a travez de palabras y acciones.

Haciendo de cada creyente un discípulo de Jesus que muestra la vida del Reino donde quiera que vayan.

Una mentalidad generacional que transmite las verdades de Dios de una generación a la otra.

  • Una experiencia de adoración apasionada e intima, que establece una plataforma para que las personas tengan un encuentro cara a cara con Dios

  • Un mensaje poderoso y practico de la Biblia.

  • Manifestar el amor de Dios a un mundo moribundo a travez de palabras y acciones.

  • Haciendo de cada creyente un discípulo de Jesus que muestra la vida del Reino donde quiera que vayan.

  • Una mentalidad generacional que transmite las verdades de Dios de una generación a la otra.

Nuestros Pastores

Liderazgo

Christian & Gabriela Garcia Pastores Principales

prchrisgarcia@pneumachurchmiami.org

Larry & Elisa Pacheco

lpacheco@pneumachurchmiami.org

Carlos & Vilma Villacis

cvillacis@pneumachurchmiami.org

Adrian & Paola Villacis

avillacis@pneumachurchmiami.org

Milton & Martha Diaz

midiaz@pneumachurchmiami.org

Elias & Celice Trenhs

etrenhs@pneumachurchmiami.org

Esperanza Martinez

emartinez@pneumachurchmiami.org

Max & Gema

x@pneumachurchmiami.org

En que Creemos:

En Pneuma Church, tenemos 14 puntos doctrinales en nuestros Artículos de Fe:

La Trinidad

De acuerdo al testimonio tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, así como de la iglesia cristiana, Dios es Uno y Trino. La revelación bíblica atestigua que hay un solo Dios y que Él es eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Dios Padre Dios el Padre es el creador y sustentador de todas las cosas, y ha creado el universo por amor. Creó al hombre a Su propia imagen para tener compañerismo y, después de la rebelión y la caída del hombre, volvió a llamarlo a la reconciliación consigo mismo por medio de Cristo.

El Hijo Jesucristo es Dios eternamente. Existió, junto con el Padre y el Espíritu Santo desde el principio, y todas las cosas fueron hechas por él. Dejó el cielo y se encarnó por obra del Espíritu Santo a través de la virgen María, para llevar a cabo la redención del hombre; a partir de eso, él es siempre un Cristo con dos naturalezas: Dios y hombre, en una persona.

El Espíritu Santo El Espíritu Santo es Dios, Señor y dador de vida, que estuvo activo en el Antiguo Testamento, y fue dado a la Iglesia en plenitud en Pentecostés. Él capacita a los santos para el servicio y testimonio, limpia al hombre de la vieja naturaleza y nos conforma a la imagen de Cristo. El bautismo con el Espíritu Santo, subsecuente a la conversión, libera la plenitud del Espíritu y se manifiesta en los frutos y dones del Espíritu Santo.

La escritura

Afirmamos que la Biblia, que contiene los Antiguo y Nuevo Testamento, es la única Palabra de Dios infalible e inspirada por El, y que su autoridad es final, definitiva y eterna. A esta Palabra no se le puede añadir, restar o ser sustituida en ningún sentido. La Biblia es la fuente de toda doctrina, instrucción, corrección y reprensión. Contiene todo lo necesario para servir de orientación en la piedad y práctica cristiana.

La Expiación

Muerte vicaria de Cristo en la cruz pagó el castigo por los pecados del todo el mundo, pero sus beneficios sólo se aplican a los que reciben a Jesús como su Salvador personal. Afirmamos que la salvación es por gracia, por medio de la fe en nuestro Señor Jesucristo y como un pacto entre el Padre y el Hijo, nosotros somos los beneficiarios del mismo y no puede ser modificado por nuestras acciones.

Salvación

La Palabra de Dios declara claramente que la salvación es un don gratuito de Dios, en base a los méritos de la muerte de su Hijo, y de la cual nos apropiamos por la fe. La salvación es recibida mediante el arrepentimiento personal, depositando nuestra fe y confianza en el Señor Jesús (justificación) y aceptándole en la vida de uno como Señor y Salvador personal (regeneración). La nueva vida en Cristo incluye los privilegios de la adopción y la herencia en el reino del amado Hijo de Dios. En amor, Dios elige al hombre para ser salvo y seguirlo a Él. La salvación debe producir un estilo de vida activo de obediencia amorosa y servicio a Jesucristo, nuestro Salvador.

La Vida Cristiana

Creemos que las Escrituras describen la vida de santidad que debemos tener en este mundo como un equilibrio entre lo que es imputado a nosotros como cristianos y lo que nos es impartido de acuerdo a nuestra fe y madurez. Por lo tanto, la provisión de Dios para sus hijos es total y sus promesas son finales y para siempre. Las deficiencias de la persona y de la iglesia son debidas a que la santificación sigue siendo un proceso progresivo en la vida de los santos. La vida cristiana está llena de pruebas, sufrimiento y guerra contra un enemigo espiritual. Para seguir siendo fieles a través de todas los circunstancias de la vida se requiere la dependencia del Espíritu Santo y una disposición a morir a los deseos y pasiones personales.

La Iglesia

El objetivo de la Iglesia es hacer discípulos de todas las naciones a través del gobierno y el establecimiento del Reino de Dios en la Tierra y así, presentar los santos completos en Cristo. Los cinco ministerios mencionados en Efesios 4 gobiernan la Iglesia, junto con los ancianos y el servicio de los diáconos, así como otras funciones de liderazgo mencionadas en la Escritura. Afirmamos el propósito de la iglesia de ofrecer adoración a Dios, compañerismo, ministerio y enseñanza a sí misma, y evangelismo y servicio al mundo. Es esencial para la vida de la iglesia que se practiquen patrones bíblicos de disciplina y que la supervisión de la disciplina de la iglesia, tanto individual como corporativa, sea llevada a cabo por el liderazgo de la iglesia.

El Sacerdocio de los Santos

Todos los creyentes son llamados a funcionar como sacerdotes (representantes de Dios) para cumplir con eficacia y de manera eficiente con el fiel propósito de Dios en el cuerpo de Cristo, en su familia y en la sociedad en general.

El Bautismo y la Cena del Señor

La Palabra de Dios pone en la iglesia dos ordenanzas perpetuas del Señor Jesucristo. La primera, el bautismo, es el signo externo de lo que Dios ya ha hecho en la vida del individuo y es un testimonio ante todos de que ahora la persona le pertenece a Jesús. Es la identificación con Jesús y se lleva a efecto en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. La Cena del Señor es una conmemoración de la muerte del Señor y se hace en memoria de Él hasta que Él venga otra vez; es un signo de nuestra participación amorosa en él. Ambas ordenanzas están restringidas a los que son creyentes.

Escatología

Afirmamos la segunda venida del Señor Jesucristo física y en persona, la resurrección de los santos, el milenio y el juicio final. El estado eterno, tanto de los santos como de los no creyentes se determinará en el juicio final, de acuerdo a su relación con Jesucristo. Afirmamos con la Biblia, el establecimiento final de los nuevos cielos y la nueva tierra.

Reino Espiritual

Afirmamos que Dios reina sobre un mundo espiritual en el que tiene lugar una batalla espiritual entre el Reino de la Luz y el reino de las tinieblas.

Comienzo de la Vida Humana

Afirmamos la santidad de la vida humana y que la vida comienza en el momento de la concepción.

Pureza en la Iglesia

Afirmamos la castidad para hombres y mujeres cristianos solteros, así como la santidad del matrimonio cristiano.

Matrimonio

Se define el matrimonio como la unión entre uno nacido como hombre y una nacida como mujer y que el contacto romántico y sexual entre el mismo sexo es pecado según Romanos 1: 26 – 27 y 1 Cor. 6: 9-10. Por lo tanto, nos reservamos el derecho de casar a las parejas que se reconocen como tales de acuerdo a la Biblia.

Sanidad

La sanidad de cuerpo, alma y espíritu, así como todas las provisiones de Dios para sus santos, se les proporcionan a través de la expiación, pero ellos deben apropiarse de las mismas por la fe.

NUestros Valores

Dependencia

Creemos que no podemos hacer nada por iniciativa propia sino en total dependencia de la Biblia y del Espíritu Santo, ya que somos instrumentos para manifestar la vida de Cristo y establecer los propósitos del Padre celestial en la tierra (Juan 5:30; Juan 15:4-8, Juan 14:26).

Generosidad

Creemos que este es el valor que nos hace pensar y actual ha favor de los demás, buscando aportar un beneficio a través de nuestra intervención desinteresada; poniendo el bienestar de quienes nos rodean, por encima de los intereses personales. (Hechos 20:35; 2 Corintios 9:8-14).

Integridad

Creemos que debemos vivir en integridad porque somos cartas abiertas delante de Dios y los hombres para dar un testimonio real y no ser piedra de tropiezo al Evangelio de Cristo.

Humildad

Creemos que todo lo que somos y tenemos proviene de Dios y que debemos servirnos los unos a los otros con actitud humilde. (Isaías 66:1-2; Miqueas 6:8; Filipenses 2:3-11).

Obediencia

Creemos que los propósitos de Dios trascienden las generaciones y que nuestra responsabilidad es edificar el Reino estableciendo una plataforma para que las siguientes generaciones puedan continuar Su obra hasta que Cristo venga (Salmo 145:3-13).

Perseverancia

Creemos que la manera de glorificar a Dios en la tierra es terminando la obra que nos ha encomendado y que debemos ser perseverantes en cumplir cada tarea que emprendamos. (Hebreos 12:1-3; Santiago 1:12).

Mentalidad Generacional

Creemos que los propósitos de Dios trascienden las generaciones y que nuestra responsabilidad es edificar el Reino estableciendo una plataforma para que las siguientes generaciones puedan continuar Su obra hasta que Cristo venga (Salmo 145:3-13).

Excelencia

Creemos en tener una actitud trascendental en todo lo que hacemos, esforzándonos por alcanzar un alto nivel de calidad y excelencia en nuestra vida personal y ministerial.(Filipenses 3:12-15; Colosenses 3:23-25).

Gratitud

Creemos en vivir con corazones agradecidos por todo lo que Dios ha hecho por nosotros y manifestar este agradecimiento como un estilo de vida de amor (1 Tesalonicenses 5:18).

Honra

Creemos en honrar a Dios con nuestro estilo de vida y en darnos los unos a los otros la honra que El nos da. (Isaías 25:1; Romanos 12:1,10; 1ª Pedro 1:14-16).